Noticias
Diego Echeverría, Gran Benefactor
Por
Joaquín Meli U.
Publicado:
14 Agosto 2020
Leido 411 veces
Casona original del Asilo de Huérfanos
En la comuna de Quillota, en la provincia de Valparaíso, se ubica el colegio Ernesto Bertelsen Temple, más conocido como Colegio Diego Echeverría Castro. Quien destaca por su carisma y educación técnico profesional, que entrega por más de 80 a la comunidad quillotana. Reportaje por Álvaro Fredes.
Es así como un día 13 de marzo de 1934, dos años después de la muerte de don Diego Echeverría Castro, inicia sus actividades el denominado “Asilo”. Con 20 niños cuyo número se duplicó en 1935, iniciándose la construcción de un moderno edificio el que estaba dispuesto en el testamento de Don Diego, el cual deseaba que el fruto de su trabajo y de sus desvelos se destinara al más útil y hermoso de los objetivos; arrancar de la miseria y
del vicio a niños desamparados.

Con tal fin instituyó como único heredero de sus bienes, al asilo que habría que formar en Quillota, entregando dicha tarea a los señores Rafael Ariztía, Álvaro Arriagada y Ernesto Bertelsen, quienes tuvieron que vencer una serie de dificultades para conseguirlo. Hubo queconstituir legalmente antes que todo, la fundación llamada a heredar.

“Creemos haber cumplido ampliamente con la recomendación que nos hace el testamento en orden a dar buena colaboración y administración parsimoniosa de los recursos que recibimos. Después de efectuar todos los gastos de instalación, herencia, adquisición de derechos de intestado, y otros capítulos semejantes ascendentes en total a más de un millón de pesos (de la época), el último balance acusa un incremento considerable del capital líquido inicial, capital cuya renta esperamos habrá de cubrir holgadamente las necesidades presentes y futuras del asilo.” Señaló en ese entonces quién sería el primer presidente de la Fundación Diego Echeverría Castro, Ernesto Bertelsen.

Gracias a las gestiones de Don Ernesto, que estaba muy vinculado al Instituto Rafael Ariztía, los Hermanos Maristas se hicieron cargo de la dirección
de esta obra. Exactamente dos años después de la muerte de Don Diego, el 13 de marzo de 1934 el Diego abrió sus puertas para recibir a 20 huerfanitos a cargo de los Hermanos Modesto y Ginés, ocupando el chalet en medio de una hermosa quinta.

“La prestigiosa orden de los Hermanos Maristas, especialmente conocida y respetada en Quillota, como modelo de educadores se ha hecho cargo de la dirección técnica del establecimiento. Es ella la mejor garantía que los asilados recibirán solida instrucción moral, intelectual y manual para poder más tarde cumplir los deseos expresados por el testador en el sentido de que ganan la vida honradamente y sean útiles a la patria.” - Discurso inaugural de E. Bertelsen.

En 2020 los hermanos Bertelsen Repetto continúan la obra impulsado por su abuelo. Raúl y Ernesto como consejeros y Alberto como administrador de la Fundación, hoy como un colegio Técnico Profesional que atiende niños desde Pre escolar hasta cuarto medio.

Comparte esta noticia
Noticias Relacionadas
Novicios comienzan su caminar Marista
Publicado: 4 Mayo 2021 / 164 Lecturas
PUCPR invita a su Vía Crucis de forma virtual.
Publicado: 1 Abril 2021 / 141 Lecturas
Día de San José
Publicado: 19 Marzo 2021 / 148 Lecturas
© CONGREGACIÓN DE LOS HERMANOS MARISTAS
Ámbito de Diseño, Informática y Comunicaciones